lunes, 15 de julio de 2013

Baila, baila, baila... de Haruki Murakami





Una novela surrealista en todos los sentidos... Murakami relata la historia de un protagonista, a quien le conocemos todo menos su nombre. Éste y su extraña relación con un personaje imaginario que es el hilo conductor hacia los demás personajes: el hombre carnero.  El hombre carnero vive en un piso imaginario en el Hotel Delfín, donde el protagonista conoce a Kiki, una prostituta VIP que también desaparece en el mundo imaginario y hace que el protagonista recorra medio mundo buscándola... y en su camino encuentra a Me y June (también scorts VIP) que los une a Gotanda, ex compañero de escuela del protagonista y ahora actor, Gotanda se involucra con Mei y cree haber matado a Kiki, se atormenta conforme avanza la novela para finalmente suicidarse. En el hotel Delfín, el protagonista además conoce a Yumiyoshi, empleada del nuevo hotel  y quien también ha visto al hombre carnero. Su relación con ella no pasa de lo superficial a pesar de sus intentos. En el hotel conoce también a una adolescente de 13 años , Yuki, que tiene percepciones extrasensoriales y es con quien el protagonista tiene una verdadera relación humana y emocional (aderezada por música ochentera, como todas las novelas de Murakami), Yuky es hija de un escritor: Hikura Makimura, y de una fotógrafa afamada, Ame; cada uno de ellos vive con sus respectivos amantes y poco hacen por tomar en cuenta a su hija, con el padre lleva una relación distante y basada en el dinero y con la madre, de plano, es una relación autista. El amigo de la madre, Dick Northon fallece extrañamente y con su muerte, el protagonista empieza a darse cuenta que las muertes que han ocurrido a su alrededor tienen un solo objetivo, encontrarse con el hombre carnero y finalmente, recuperar a Kiki. Falta también mencionar a "la organización" que regentea a las escorts y que podría también estar involucrada en la muerte de ellas.

En realidad, la novela es mucho más compleja de lo que intenté resumir, creo que es recomendable leerla. Es amena y tiene la liviandad de la escritura de Murakami. Es además, la primera novela que leo en forma virtual, sin libro, en un dispositivo electrónico.

No hay comentarios:

Archivo del blog