jueves, 10 de noviembre de 2011
Leer la mente, de Jorge Volpi
Jorge Volpi nos describe en este libro lo que pasa en nuestros cerebros cuando leemos ficción (ya sea novela o cuento) y su evolución desde la prehistoria hasta nuestros días en forma entretenida y digerible. Leer la mente no es una novela sino más bien un ensayo, escrito en primera persona y de un excelente nivel de divulgación científica. Volpi nos enseña a reconocer nuestras emociones y sentimientos cuando ejecutamos el tan común ejercicio de la lectura; nos ayuda a declarar sin prejuicios ni razones lo que todos hacemos, vivir la vida de otros cuando los leemos sin que ello represente remordimiento alguno.
Asegura también que la ficción nos ha acompañado a lo largo de la historia humana, no como accidente artístico sino como complemento esencial para la evolución y la superviviencia de la especie. Quizá lo disfruten mucho los entendidos en neurociencias, y probablemente lo puedan objetar mejor. Lo que si puedo asegurar, sin temor al equívoco, es que disfrutaremos de cabo a rabo este ensayo y aprenderemos a entendernos un poco más.
Al final de cuentas, todos somos ¡puros cuentos!!!
jueves, 3 de noviembre de 2011
Diario de una buena vecina, de Doris Lessing
Una novela, muy al estilo de Doris Lessing, publicada en 1987 y ambientada en el Londres recalcitrante, solitario y mundano. Narra en forma excelente la historia entre dos mujeres, Maude y Janna, una vieja y la otra madura, tercas, solas, orgullosas; de un crossing over casual, ambas se enganchan en una relación que es el eje de esta novela, Janna se involucra emocionalmente con la parca Maude, a quien, a medida que va conociendo, va creciendo entre ellas una amistad, si podemos llamarle así, sui generis, que hace que Janna se cuestione muchas cosas, entre ellas la distancia abismal de afecto que tuvo con su propia familia (sobre todo en los momentos finales de sus vidas). Creo yo, que éste es el tema que subyace en la historia, el miedo al cómo enfrentamos la muerte, el miedo a la soledad y a la decrepitud (que nos acerca a la primera y acrecenta la segunda) y de los mecanismos (de sobrevivencia?) que buscamos para disminuir esas ansiedades. Al final, Janna se reencuentra con sus emociones, y aprende a ver la vida de una forma distinta. Aunque se dice es un diario escrito por Janna, la genialidad y la pluma magistral de Doris Lessing sacan el lado humano, femenino y amable de una historia, que luciría gris y seca.
Un libro infaltable de leer para entender la narrativa de Lessing y agradecer al comité del Nobel por haberla hecha visible a muchos de nosotros.
Recomendable lectura!!!
martes, 1 de noviembre de 2011
2 de Noviembre, día de vivir nuestros muertos
Como cada 2 de noviembre, la tradición del día de muertos revive y muestra su vigencia en nuestro México actual (conste que no dije moderno). Atrás ha quedado el día de brujas y los disfraces chillantes. Ahora la casa se prepara para recordar a nuestros seres queridos que se han adelantado al mas alla. Con respeto, cariño, nostalgia pero sobre todo mucha alegría, su recuerdo es más claro.
Este año, Ana Paola me ha ayudado en forma importante y juntos hemos decorado el altar, desde la compra del pan de muerto, picar el papel (o comprarlo picado como lo hicimos este año), ir a comprar las flores al mercado; contarle las historias de mis abuelos, mis tías abuelas, todos los que se han ido y que me enseñaron, cuando niño, a celebrar este día. Le explicaba que hoy, 1 de noviembre, celebramos a los niños. Mañana, 2 de noviembre, celebramos a los adultos; que las puertas se abren de 6:00 AM a 6:00 PM, y que en esas doce horas nuestras ánimas buscan el camino a casa, toman del agua que les brindamos, comen de las frutas, el pan y las comidas que más les gustaban, nos acompañan ese día y, como le explicaba a mi hija, no es momento de tristeza sino de alegría y recuerdos bonitos.Después de las 6:00 PM, se reparte la ofrenda y sobre todo el pan que, de rigor, se acompaña con una taza de chocolate caliente.
La casa entera huele a flor de cempasuchil, y el aroma me transporta a la casa de mis abuelos, la larga espera frente al altar con sus velas (una por cada difunto), sus fotos, sus comidas y sus recuerdos. Cada año, pienso menos en unos, más en otros nuevos, peros confío en que cada unode ellos recuerde el camino y vuelva a casa a acompañarnos, por un día mas, hasta que la memoria nos alcance.
domingo, 23 de octubre de 2011
Martha Pacheco, en el MAZ
Exposición antológica, de Martha Pacheco, se exhibe en el Museo de Arte de Zapopan desde Septiembre y hasta Diciembre de este 2011. La curaduría corre a cuenta de María del Rayo Díaz y de Alicia Lozano. Comprende obra temprana (80's-90's) y cuatro series: Los exiliados del imperio de la razón, Los perros, Los muertos y Siete voces para una autopsia.
Martha Pacheco, es tapatía de origen, y se le considera una de las artistas plásticas más reconocidas en Jalisco. Egresada de Escuela de Artes Plásticas de la U. de G., fundadora del Taller de Investigación Visual y también integrante del grupo artístico llamado Servicio Médico Forense.
Su obra es impecable en cuanto la técnica, dominada por carboncillo al papel y óleo a la tela. En esta exposición, ninguna de sus obras cuenta con ficha técnica y solo en las notas de museografía de hace referencia a ellas. Apenas se separan las series y desde la entrada a las salas se perciben sus temas torales: la locura, la soledad y la muerte, gráficamente expuestas con una realidad cruda no recomendable a los débiles de corazón. Había yo visto algunas de sus obras en otros museos de la ciudad, pero nunca en una sola exhibición.
Me salí impresionado y confundido sobre la impresión que me dejó esta exposición. No me considero ni escandalizado ni cerrado a las múltiples formas de expresar el arte, pero tampoco puedo decidir si me gustó o no esta presentación de la obra de Pacheco. Su hiperrealismo es tan fuerte que, inevitablemente, recordé mis clases de medicina forense en la facultad de Medicina: el olor de la muerte, la sangre y lo frío del metal. Probablemente aquí resida la dificultad en dar el siguiente paso en esta obra, dejar de lado el escándalo, el miedo y el morbo para entonces evaluar el valor artístico y descifrar lo que la pintora nos quiere decir.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Despedida para una amiga budista
La muerte no es el final de la vida, sino solo otro umbral. Liberados del cuerpo, comtemplamos el espectáculo de estos seres celestiales. Romio Shrestha.
Cada día nacemos de nuevo. Los iluminados pueden optar por renacer como un buda o un bodhisattva, en un retorno que ayudará a una multitud de seres del mundo. Romio Shrestha.
Las frases de Romio Shrestha y las ilustraciones (El tiempo del soñar del bardo y Mandala del renacimiento espiritual ) son tomadas del libro Galería Celestial de Shrestha.
martes, 11 de octubre de 2011
El último cuaderno, de José Saramago
Publicado a un año de su muerte, El último Cuaderno de Saramago es una transcripción de los textos "blogueados" entre Marzo del 2009 a Junio del 2010 en su sitio aún vigente y alimentado por la Fundación. Es el segundo libro, producto de este blog, donde vemos (o mejor, leemos) a un José mas íntimo, informal y cercano.
Para sus seguidores, es una delicia re-leer sus comentarios, obtener citas memorables y observar su punto de vista sobre cosas que vivimos juntos, como mundo globalizado que somos. Fiel a sus principios y a su estilo, Saramago nos revela algunos de sus secretos, nos invita a ver como él veía el mundo y a sufrir (por qué no) como él sufría las injusticias, dondequiera que fuera, pero también nos abre la puerta al gozo de las cosas cotidianas, que parece hemos olvidado. Nos comparte sus gustos literarios y musicales, tal como lo hacemos en el Facebook o en nuestros mismos blogs.
Como su último cuaderno, vemos que a medida que se acerca su muerte, deja de bloguear tan frecuentemente, sin perder la lucidez ni la ironía. hasta su ultima entrada, el 2 de junio de 2010. Justo 16 días antes de morir.
Referencia obligada para todo Samaraguiano!
viernes, 7 de octubre de 2011
(Ad) Miradores de Catón
jueves, 6 de octubre de 2011
Tokio blues (norwegian wood) de Haruki Murakami
Amor sexo y muerte, son los protagonistas de esta novela, escrita por Murakami a mediados de los 80's y que ha sido también llevada a la pantalla grande por Tran Anh Hung. Considerada una de las novelas que catapultó a la fama en su país al autor. Mezcla escenas claves con piezas musicales, muchas de ellas de los Beatles. Toru Watanabe es el personaje principal masculino, que a traves de las canciones nos hace viajar en el tiempo a sus años veintes (a finales de los 70's) cuando estudiante; nos relata su relación con dos chicas: Naoko, bella pero inestable emocionalmente y Midori, madura y pragmática. La relación con Naoko termina con su suicidio (antecedido por el de su novio Kizuki) que marcan irremediablemente los sentimientos de Toru y le improntan la tristeza en su personalidad. Ls relación con Midori, en cambio, le da cierta estabilidad emocional y le permite reconsiderar posiciones en relación a sus sentimientos. Una tercera mujer, Reiko (compañera de Naoko en el sanatorio mental) quien carga también sus propios fantasmas sentimentales, ayuda a Toru a poner los pies en la tierra.
En esta novela, se entrelazan crudamente sentimientos y sexo, muy al estilo japonés, permitiendonos atisbar la idiosincracia nipona, siendo éste (pienso yo) uno de los motivos que lo hizo popular como escritor de adolescentes a Murakami.
El final, como siempre, no es claro y deja a la imaginación un espacio de tiempo en el que podemos suponer (para nuestra tranquilidad) que finalamente Toru haya encontrado la felicidad; sin embargo la carga emocional, la nostalgia y la soledad que impregnan la novela nos deja prácticamente sin esperanzas de que así haya sucedido.
Una novela magistral, que sin duda no fue difícil llevar al cinematógrafo.
Murakami se perfila como uno de mis favoritos en este 2011! Mi siguiente reseña de su obra la haré con el libro de cuentos "Sauce ciego, mujer dormida" donde, casualmente, un cuento (Luciérnaga) contiene fragmentos de esta novela.
domingo, 2 de octubre de 2011
After Dark, de Haruki Murakami
Una novela interesante, que relata lo que ocurre en una noche (menos de 7 horas para ser exacto) a dos hermanas, Eri y Mari, y su relación con un casi desconocido, Takahashi, personaje que nos ayudará a ir develando el misterio de esta novela oscura, donde la soledad y el miedo a estar solo saltan a cada paso. Se ha insistido en que esta no es una novela conceptual sino de imágenes, yo tengo mis dudas. Habrá que ver si hay quien se atreva a hacer la adaptación.
Personajes secundarios que complementan y aderezan la historia en forma magistral para ambientar las noches de Tokio, ciudad que no duerme como las grandes urbes. Un personaje extraño, violador de mujeres indefensas en hoteles de paso, que conecta a todos los personajes, a quien nunca vemos su cara. Una doble vida es la que lleva y nos conecta con uno de los personajes principales, Eri, quien duerme desde hace dos meses día y noche (y es la única referencia a otro tiempo fuera de las 6 horas en las que transcurre la novela).
La rivalidad entre las dos hermanas y los lazos fraternos que se imponen al final de la historia, este final es tan nebuloso y oscuro como la novela dejando a nuestra imaginación la forma de conectar algunos cabos en la historia. Puede dejar frío a más de uno acostumbrado a los "happy-ending" de las novelas gringas.
Harto recomendable esta novela, que bien puede leerse en una sola noche de insomnio!
martes, 30 de agosto de 2011
El año de la muerte de Ricardo Reis (José Saramago)
Considerada una de las mejores novelas de José, El año de la muerte de Ricardo Reis, habla de la relación que ocurre en los nueve meses posteriores a la muerte de Fernando Pessoa (30-nov-1935) y uno de sus heterónimos, Ricardo Reis. La novela está considerada maestra por la atmósfera lisboeta que maneja y al hecho de que toda la novela está escrita en tiempo presente. A lo largo de estos nueve meses (o 506 páginas) vamos adentrándonos en la Lisboa de esa época y cómo, se van dando eventos históricos ya conocidos por todos (la Guerra Civil Española, la tensa víspera de la Segunda Guerra Mundial, la expansión del fascismo en Italia, entre otras).
La llegada de Ricardo Reis, desde Brasil, al Hotel Braganza, es el comienzo, donde conoce a Lidia, camarera de la cual se enamora y luego embaraza; ahí también conoce a Marcenda, hija de un prominente hombre, ella ha dejado de mover su mano izquierda y buscan infructuosamente recobrar el movimiento; en el inter ella se enamora de Ricardo y luego Ricardo se enamora de ella. En un punto, Ricardo mantiene una relación física con Lidia y una platónica con Marcenda. Al final se queda con ninguna. Al lado de las relaciones amorosas quasi-fallidas de Ricardo, mantiene una sui-géneris relación de ultratumba con el fantasma de Fernando Pessoa, quien solo tiene nueve meses para perderse en la memoria del tiempo y lo aprovecha para conversar con Ricardo. Este fantasma lo tiene todo menos el considerarlo como un ser espectral o que genere miedo, no atraviesa paredes, no come y es algo tímido. En algunos momentos llegué a pensar que el muerto era Ricardo más que Fernando. En estas visitas, Fernando y Ricardo conocen más sobre el significado de estar vivo y de estar muerto. Aunque el ambiente es frio y gris, se asoman tímidamente el amor y la esperanza en los puntos críticos para mantener el temple de los personajes.
Una novela que se antoja lenta, pero en realidad es espectralmente ligera. Si eres ya asiduo a la lectura de Saramago, es una pieza que debe leerse despacio para paladearla en todo su esplendor literario.
domingo, 10 de julio de 2011
La despedida, de Milan Kundera
Una novela, con todo el estilo inconfundible de Kundera, escrito hace 39 años (lo que tengo de vida) y ganadora de un premio en Italia. Es la historia de
7 personajes (Klima, tropetista; Kamila, su hermosísima y celosa esposa; Frantisek, un obrero enamorado de Ruzena, enfermera y embarazada de Klima o de Frantisek; Jakub, amigo de Olga y asesino involuntario (?) de Ruzena; Olga, la ahijada de Jakub interna en el balneario; Bertlef, un rico millonario de visita en el balneario donde se desarrolla la novela; y Skreta, un ginecólogo con ideas comunistas y raras sobre la procreación en su país.
En tan solo 5 episodios (equivalentes a cinco días) la vida de estos siete personajes se verá entremezclada en forma vertiginosa donde las pasiones Descartesianas (admiración, amor, odio, deseo, alegría y tristeza) hacen gala en cada momento. Kundera deja al descubierto, las mas oscuras pasiones y deseos que cada personaje tiene y retrata también, con enorme maestría, la forma de pensar de la sociedad comunista en ese entonces.
La novela se mueve, como en el teatro griego, de la comedia a la tragedia, ésta última culmina con una doble muerte; de Ruzena y de su embarazo (del cual había autorizado su terminación); en la que casi todos convergen en la escena del crimen, menos el asesino involuntario, gracias a una serie de circunstancias que lo alejan de ahí.
Aparte de retratar la sociedad checa (y eslovaca) de los años sesentas, Kundera nos deja ver también lo que él piensa de sí mismo y de su país. En la voz del extranjero Bertlef, nos dice que lo que nos define el carácter es nuestra mañana, la forma en que nos despertamos cada día. En voz del ginecólogo Skreta nos habla de su aberración a la política al escribir: "si la ciencia y el arte son en realidad el verdadero y legítimo escenario de la historia, la política, por el contrario, es un laboratorio científico cerrado, en el que se llevan experimentos inéditos en el hombre.". También en voz de Skreta nos dice que "la desgracia consiste, en que uno está rodeado de idiotas... las personas inteligentes viven en el más absoluto destierro."
Una novela franca, que permite conocer bien la intima visión de un autor que ha sufrido, en carne propia, la intolerancia ideológica. Recomendable después de haber leido otras obras más conocidas de Milan.
martes, 5 de julio de 2011
El ruido de las cosas al caer, de Juan Gabriel Vázquez
Juan Gabriel Vázquez es un autor colombiano, galardonado este año con el Premio Alfaguara de Novela. “El ruido de las cosas al caer” es la ocasión del premio y narra una serie de historias que entrelazan generaciones, amistades y aviones; cada una de ellas marcadas por la soledad, el miedo y el narcotráfico.
Uno de los protagonistas, Antonio Yammara, es también el narrador. Atribulado por el miedo “generacional” originado por el narco que marca a Colombia en los 80’s y 90’s (como ahora lo empezamos a vivir con horror en México) conoce a Ricardo Laverde (¿será por la droga?) un viejo prácticamente desconocido y que será asesinado en un ataque que también lastima a Antonio. La hija de Ricardo encontrará años después a Antonio y juntos completarán como un rompecabezas la vida de su padre, de su madre (Eloise o Elena) y de ellos mismos. La vida de Antonio es un caos que lo hunde cada vez más al no poder reponerse emocionalmente del atentado, volviéndolo impotente, espiritual, emocional y físicamente.
Aunque se dice que es el narcotráfico el que une estas historias, yo considero que son los aviones los que la unen. El narco es solo parte del escenario, un poco más que el espectro de Pablo Escobar. La familia Laverde está marcada por un accidente de avión que hace que el padre de Ricardo (Julio) los evite; Ricardo aprende a pilotar aviones en una forma de desafío al padre y por verdadera vocación; la esposa de Ricardo, Eloise, fallece en un accidente de aviación dejando sola a Maya (quien hasta hacía poco creía que su padre, Ricardo, estaba muerto cuando en realidad purgaba una condena de 20 años de cárcel por narcotráfico en Estados Unidos). Maya es apicultora (otra vez el vuelo) y aunque aparenta ser una mujer autosuficiente y sólida, tiene tantas o más grietas que Antonio, lo cual los identifica instantáneamente y de esta forma pueden unir los cabos sueltos. Todos menos uno, la razón por la cual matan a Ricardo Laverde.
Al final, Antonio regresa a su casa, pero su esposa lo ha abandonado ya dejándole aún más hundido, aunque con una pequeña esperanza de recuperar su vida.
Mi recomendación es buena, la lectura es amena y ligera, la historia no es trillada y sale de lo convencional para dejarnos en un final inconcluso donde podemos especular el o los finales alternativos. Un excelente manejo del miedo y la soledad, común a todas las generaciones y los países, lo único que cambia es su origen.
lunes, 27 de junio de 2011
Sputnik, mi amor, de Haruki Murakami
Una novela interesante del escritor Japonés contemporáneo más reconocido. Una historia de amor "japonés" con todo lo que eso implica, un trío de almas desesperadas cuyas vidas se entrecruzan como las estelas de un satélite (por eso el nombre de la novela) y que al hacerlo sólo acentúan la soledad inmensa que cada uno de ellos tiene. El narrador/protagonista, K, está enamorado de Sumire, una chica que quiere ser escritora pero que no ha podido escribir; Sumire está enamorada de Myû, una empresaria divorciada que la emplea como secretaria y la lleva a un viaje a Europa. Este viaje se complica en las Islas Griegas y ahí es donde se descubre el misterio principal de la historia. También ahí se genera un multiverso un tanto nebuloso que sigue hasta el final de la novela.
Me parece que la novela tiene dos metáforas, la primera, mencionada líneas arriba es sobre la soledad de los personajes y su irrefrenable búsqueda de la felicidad/compañía/aceptación del ser amado; la segunda es la separación de los sentimientos (todos ellos) de la realidad cotidiana que vuelve frío al japonés. Está última también es la más difícil de entender en un ambiente latino y bullicioso como el que vivimos, pero también es parte de la atracción de la novela.
El final es una excelente interpretación de la muerte y, si se tiene la sospecha de que la desaparición, real, de una de las mujeres co-protagonistas fue por suicidio, hay elementos bastos para la interpretación en dicho sentido.
En fin, un libro recomendabilísimo para iniciarse en los autores del Japón.
lunes, 20 de junio de 2011
El hombre es un gran faisán en el mundo
Un libro extraño de Herta Müller, que me es difícil reseñar, lo que si puedo decir es que es una historia de realismo mágico ambientada en la Rumania antes de la caida del muro de Berlín. Así de extraña es la historia en la que el hilo conductor es la tristeza y la nostalgia que persigue a una familia alemana que busca salir, a como dé lugar, de Rumania. También debo decir que tiene uno de los finales más raros que he leido.
Definitivo, terminé con cara de "What..." y me tiene re-considerando si vuelvo a leer a esta novel (para mí) nobel.
domingo, 12 de junio de 2011
Historia del cerco de Lisboa
Éste es el libro de Saramago donde más le veo reflejado como protagonista de la historia. Ahora versa sobre el cambio dramático en la vida del corrector Raimundo Silva cuando decido modificar un texto que está revisando; a partir de ese cambio, su vida vuelca y conoce el amor en la persona menos esperada, su jefa de editores que casi lo corre. A pesar de ser una historia de amor, muy al estilo Saramago, se lee apenas en la página 173 una insinuación de acercamiento entre la Dra. María Sara y el corrector Silva. A partir de ahí, la trama se vuelve más ligera y termina como deben terminar las historias de amor.
Una buena lectura, recomendable como siempre, de Don José, escrita una década antes de ser mundialmente conocido por su premio Nobel; y que deja constancia de que su forma de ser, pensar y escribir poco (o nada) cambió con los premios recibidos.
domingo, 24 de abril de 2011
El museo de la Inocencia,

La mejor historia de amor jamás escrita, y le corresponde a Orham Pamuk el crédito. El museo de la Inocencia (Ed. Mondadori 2009) es una de las más recientes novelas de Pamuk (tiene sólo 8), escrita después de haber ganado el Nobel de Literatura en 2006. En 648 páginas se relata una historia de amor turca tan sui generis que llega a tintes fetichistas, y que dura 30 años; Kemal Basmaci se enamora de Füsun, una prima pobre y lejana, casi 20 años menor que él. Tras un breve período donde viven su amor a plenitud, las circunstancias los separan cada vez más y es entonces cuando Kemal adquiere la costumbre de tomar o buscar objetos que Füsun haya tocado. Bajo el argumento de que” en realidad nadie sabe que está viviendo el momento más feliz de su vida mientras lo vive” Kemal nos lleva de la mano por el museo que ha construido en esos 30 años con objetos tanto cotidianos e insignificantes como de significativo valor en la vida de Füsun que colectó en todo ese tiempo. La novela nos lleva también a un viaje en el tiempo, donde Pamuk nos revela magistralmente la vida y costumbres de mediados de los 70s, 80s y 90s en Estambul, haciéndonos ver desde un punto de vista occidental la vida del medio oriente, y que culturalmente (o políticamente?) sigue siendo un tema tabú en Turquía y que le ha costado al autor varios problemas.
La obsesión de Kemal Bey lo lleva a visitar 5,723 museos para luego dar vida al Museo de la Inocencia, lleno de cosas, sobre todo de recuerdos de un amor con tanta tristeza que irremediablemente llega a la tragedia. Lo interesante es que después de la tragedia surge el motivo que impulsa a Kemal a hacer su museo y luego, al final (o al principio?) a contactar al mismo Orham Pamuk, a que escriba la novela, en una forma tan genial que te hace olvidar lo previsible del asunto. El capítulo final, Felicidad, es desde mi punto de vista, el mejor, donde podemos leer a Kemal y a Orham dialogar sobre los objetivos de la novela.
Con esta novela, Pamuk se reconsolida como uno de los mejores escritores de principios del siglo XXI.
Altamente recomendable!!!
En el clóset

Un libro de Guadalupe Loaeza en el que solo ella, con su inigualable estilo de abuela “bien”, podría escribir sobre personajes homosexuales en los últimos dos siglos. La lista incluye personas reconocidas y otras no tanto, pero todas igual de interesantes en su descripción: actores, intelectuales, pintores, escritores, músicos y cantantes aparecen en este libro. Loaeza nos describe, en su punto de vista, los méritos de cada personaje y sus conflictos personales, lo que los hizo o no salir del clóset y el impacto que tuvo en su momento. El prólogo, de Marina Castañeda, es también elocuente y lleno de información.
Un libro recomendable.














