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domingo, 22 de julio de 2012
La tejedora de sombras, de Jorge Volpi.
Una novela que yo titularía como "La tejedora de sueños", escrita por Jorge Volpi, que narra la historia de Cristiana Morgan y su vida amorosa, con todo lo que gira alrededor de ella. Magistralmente escrita en primera persona, es desgarradora e intensa. Cristiana es una artista aristócrata, casada con un anodino esposo que le consiente su infidelidad, al mismo tiempo que él es también infiel. El verdadero "amor" de Cristiana es Henry Murray, un ambicioso médico de Harvard, obsesionado con el psicoanálisis y seguidor de las teorías de Jung, un hombre exitoso y cobarde que no se atreve a dejar a su esposa Josephine, por comodidad ante todo.
La novela transcurre desde los años 20's hasta los 60´s donde Cristiana muere. En esos casi cuarenta años podemos ver y sentir la vorágine de emociones y sentimientos que todos los personajes imprimen en la novela, particularmente el mundo fantástico de Cristiana, que se revela junto con el análisis que Jung hace de sus imágenes, las cuales muestran un interesante patrón simbólico que merece una discusión aparte. La pasión de Wona por Mansol, más que la de Mansol por Wona (sobrenombres que ellos tienen para entrar en su cosmogonía particular) no disminuye con el paso del tiempo. A medida que el tiempo pasa, y las circunstancias que en un principio les impedía estar juntos desaparecen, la frustración de Wona aumenta; ni la muerte de sus cónyuges les permite estar juntos "para siempre". La última parte de la novela, describe una estancia de ambos en la Islas Vírgenes, con una desgarradora despedida de Cristiana. La novela termina con los obituarios de Cristiana y Henry (o Wona y Mansol) que imagino son reales.
Jorge Volpi demuestra en esta novela, su capacidad extraordinaria para narrar y describir un personaje emocionalmente complejo, describiendo no un tríangulo sino los polígonos amorosos de cada personaje; y auque nos deja ver muy poco su intimidad, esto poco es valioso para redondear la historia. Para mí, lo interesante de esta novela es que, en ningún momento se revela que fue escrita por un hombre; y también que nos hace una lectura de las emociones desde el punto de vista intelectual. Me parece también una metáfora de las dualidades de este mundo, lo masculino vs. femenino, lo frío vs. lo cálido, la emoción vs. el intelecto, etc.
Novela ganadora del Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica 2012.
Recomendable, y ahora voy por En busca de Klingsor para seguir con las historias de Volpi.
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lunes, 30 de abril de 2012
Claraboya, de José Saramago
Ésta, la última novela que en realidad fue la primera; con su historia propia digna de contarse aparte. Es la primera novela escrita por José en los años cuarentas del siglo pasado, que solo estuvo 60 años guardada, y publicada en forma póstuma en este 2012.
Claraboya es una novela que revela el Saramago latente, la esencia de sus palabras en una novela que no se parece a las que estamos acostumbrados, pero solo en apariencia. Como toda la trama, en esta historia vouyerista, conocemos la vida y obra de varias familias que viven en un edificio de departamentos, cada una con sus secretos, con su intimidad a punto de ser descubierta, con sus miedos y con sus esperanzas. Es la historia de Silvestre, el zapatero filósofo y su esposa que dan asistencia temporal a Abel; Abel a quien tramposamente ligan con Lida, amante del Sr. Morais, que da trabajo a Claudiña, cuyos padres viven también en el edificio; Justina y su marido gorila, que mete en líos a Abel; Adriana y su familia de mujeres, y la familia de Carmen (gallega) y su hijo y su marido de quien vive distante. El final, no es feliz, ni siquiera es final. Es simplemente la página donde termina de escribir el autor. Dejando para la reflexión un mundo de conjeturas y de historias por concluir en la memoria personal.
El edificio es, desde mi punto de vista, un microcosmos donde convergen todas las historias personales, todos los miedos, todas las nostalgias, las pocas esperanzas y la grisura de sus vidas. A pesar de que no es triste, si refleja la desesperanza de mediados de siglo y en general, de todo el siglo XX. Es el universo germinal de José, del que nacerán todas las obras que ya conocemos de este Nobel. El título es la ventana, por la cual, nos asomamos a la vida de estos personajes, entre los cuales, el narrador es también espectador, es la ventana a través de la cual participamos como espectadores y como personajes (con morbo o con interés) y que también es metáfora de la vida. En un principio me pareció aburrido, pero inmediatamente emerge la narrativa primigenia de José y recuperé la emoción de estar leyendo algo desconocido de Saramago. Es la novela con la que se completa su obra y que, como bien dice Pilar del Río, presidenta de la Fundación JS, es el cierre del círculo a la cosmovisión Saramagiana.
Larga vida a la obra de José, a quien sigo extrañando mucho.
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