Leer o morir es un compendio de ensayos sobre las obras que más le han gustado a Guadalupe. A los 45 mini-ensayos les acompaña un excelente prólogo de Rafael Tovar y de Teresa y en poco menos de 200 páginas la señora Loaeza nos hace viajar por, lo que ella considera, lo mejor de la literatura universal y aunque les imprime juicios de valor, nos acerca a su personal e íntimo punto de vista a cada uno de los autores o las obras de los autores.
Leer o morir,es también una guía para los que se inician en la literatura así como al mismo tiempo, un referente de lo que hace falta leer (o re-leer) para los viajeros que ya llevan recorridos varios mares en la literaratura. A través de lo que parece una platicadita en el café, Guadalupe en realidad nos deja ver el lado amable, el referente cultural y las aristas filosóficas de estos 45 autores; quizá no tengamos la fortuna de conocer personalmente a estos intelectuales, pero creo que al igual que ella, al terminar de leer este libro nos sentimos más cercanos y empáticos con el autor, justo como lo hacemos al terminar de leer por completo un libro.
En este viaje fantástico, vemos la convivencia de personalidades complejas, acomplejadas y sobre todo creativas, que en mucho han contribuido a la construcción del pensamiento universal, sobre todo del siglo XIX y XX; me gustaría mucho ver una segunda parte en la cual, Guadalupe nos vaticine en un igual número de autores, que sean noveles, desconocidos o raros, lo que ella piensa y cree serán indispensables para la construcción de la literatura del nuevo siglo XXI.
Como dama que es, Guadalupe Loaeza se cuida mucho de no hacer crítica negativa sobre los autores o sobre las novelas y cuando lo hace, lo hace con movimientos elegantes y sutiles... lo cual, desde mi perspectiva, es el único detalle que no me gusta del libro.
Un referente indispensable en la biblioteca personal.



En esta novela, se relata la vida de Tina, su entrañable relación con México y sus personajes, sus relaciones amorosas con Julio Antonio Mella, hasta su muerte trágica y cómo fue sentenciada por la prensa de ese entonces; con Edward Weston y la forma como descubre su sensualidad y expresa su feminismo a través del arte fotográfico; con Xavier Guerrero y cómo define su Mexicanidad; y finalmente, con Vittorio Vidali, su último compañero, desde que es expulsada de México, quien la acompaña en Europa hasta Rusia desempeñándose como agente comunista. Quizá el capítulo más sangriento es la misma guerra civil española, donde el espíritu comunista de Tina se sublima, al grado tal que no puede recuperarse de la derrota por parte de los nacionalistas. Al ser desterrada de España, vuelve a México a través de un tortuoso viaje que inicia en Marsella, donde siento (pero no se menciona en el libro sino hasta el final, en los agradecimientos) se rosa con Gilberto Bosques, para asegurar su regreso.
Su muerte en los meses siguientes, su difícil reencuentro con un país que había cambiado, es también un capítulo difícil, pero magistralmente relatado por la Sra. Poniatowska, en particular el momento de su muerte y la visita que todos sus personajes importantes hacen en su momento final.
Son 667 páginas para leer en pedacitos, separadas en capítulos no bien definidos que empiezan en Enero de 1929 y terminan en Enero de 1942, hace exactamente setenta años, cuando inicia su leyenda.
Muuuy recomendable.