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sábado, 2 de febrero de 2008

Envejecimiento prematuro

Al llegar a cierta edad (la de los “a mí nunca me pasaba”, “yo siempre me acordaba”, “yo antes no me cansaba”, “antes no me dolía”, etc.), empezamos a ver que el tiempo ha pasado y que tenemos más edad, misma que nos parecía lejana. Si no lo hacemos consciente, la vida se encarga de hacérnoslo saber con cierta sutileza…

Mi primer golpe fue cuando me dí cuenta que había cambiado de estación de radio, antes escuchaba los éxitos del momento y compraba los discos LP’s o cassettes (nuevas generaciones absténgase de preguntar y búsquenlo en internet), ahora mis canciones las encuentro en “the oldies but goddies”, “la hora del recuerdo” y “los años dorados de…”. Mi primera justificación racional fue: mercadotecnia, quieren revender lo que en su tiempo no se compró y que ahora por poder adquisitivo quieres tener aquel disco de Hombres G que perdiste (otra vez, nuevas generaciones, no pregunten quién diablos fueron los Hombres G).

Este último año, me ha golpeado la vida con esos “acuérdate de tu edad”, primero con las enfermedades, una gastritis que me llevó al hospital y me dejo vulnerable mi antiguo estómago de trailero (todo lo que comiera no me hacía daño), ahora con solo ver algunas comidas me duele el epigastrio… otro trancazo adicional a la pérdidas de viejos amigos y grandes maestros, es cuando ves que tus tutores, mentores o maestros pasan a ser el nombre de un Nuevo Hospital, Edificio, aula o convocatoria, de verdad te pesa el alma.

Dos muestras más del envejecimiento: cuando te das cuenta de la posición en el árbol genealógico que “ocupa” ese infante que corre en casa de tu suegra o de tu madre te convierte en tío abuelo, te empiezan a temblar las piernas… hace poco me contactó un ahijado de mis padres a quien conocí antes de que naciera (es decir durante su embarazo) y ahora tiene un hijo recién nacido, ya no me temblaron las piernas, se me doblaron.

Supongo que a todos nos pasa… y como decía Proust, un viejo es un adolescente que vive demasiado tiempo… mejor afrontar con valentía esos golpes y si quiero ser optimista, cada vez que me veo nuevas canas “prematuras” en el pelo pienso que yo creía que ni siquiera canas iba a tener, pues de acuerdo a la carga genética, la calvicie era lo que más probablemente me sucediera “cuando llegara a los ....’s.

Y para remover los recuerdos el video “reciente” con el que empecé el post.

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